Locura Pasajera, Acto I

miércoles, enero 31, 2007

Suenan las doce.
Misma ventana, mismo perfume que se desliza entre las sábanas abandonadas de mi alcoba.
En mi alma, no hay nada. Noche eterna, inerte figura que se desangra a contraluz
Etérea soledad, manifiesta en cada carta vacía
En cada suspiro, en cada verso que se me escapa
Eternidad. Caleidoscopio de palabras que me envuelven en un sueño casi sempiterno
Zafiros lejanos de una corona marchita.

Desvario #1

lunes, enero 08, 2007

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Y vuelven. Las tardes solitarias. Las constantes risas que ya son parte del pasado
el olor a café, distante memoria perdida entre suspiros y páginas vacías
Recordar. Término recurrente en la vida. Olvidar. Creo que hace tiempo que no puedo hacerlo
Claro está que las cosas triviales de la vida simple y sencillamente pasan. Los días transcurren, mismas caras, mismas palabras... monotonía en su máxima expresión. Versos que se escapan, versos que suspiran, versos que se me mueren, mientras dan las 10 en en reloj de mi habitación. Pero para mí el tiempo es algo ambiguo. A veces va tan rápido y otras veces parece detenerse
Aunque quisiera hablarle un día y decirle: "Tómate un descanso, amigo". Pero no se puede.

Música.
La que se escucha cuando uno se acuesta en el pasto en uno de esos días que parecen perfectos, cuando el cielo está despejado y la mente aparenta estarlo, pero en realidad hay miles de pensamientos aglomerados, buscando en una nube una señal para seguir.

Y todo esto qué tiene que ver... pues la verdad nada. Es lo que pienso en este momento. Obviamente James Blunt no me ayuda, tampoco Silvio Rodríguez. Hoy dormí mucho. Pero quizás el tiempo se detuvo. Quizás encuentre en un recuerdo la fuerza para volver a intentarlo, para volver a escribir esos lamentos del alma, ya gastados y algo marchitos. Me gustaría volver a intentarlo, volver a enamorarme. De ella, del amor, de la poesía, del cielo...

Bendita Tu Luz - Maná y Juan Luis Guerra

jueves, enero 04, 2007

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Bendita tu luz

Bendito el lugar
y el motivo de estar ahí,
evitar la coincidencia.

Bendito el reloj,
nos puso puntual ahí..

Bendita sea tú presencia,
bendito Dios por encontrarnos en el camino,
y de quitarme está soledad,
de mi destino…

Bendita la luz,
Bendita la luz de tu mirada,
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada desde el mar…

Benditos ojos que me esquivaban,
simulaban desde que me ignoraban,
y de repente sostienes la mirada…

Bendito Dios, por encontrarnos,
en el camino
y de quitarme está soledad
de mi destino

Bendita la luz,
Bendita la luz de tu mirada,
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada ooooohhh..

Gloria divina de esta suerte bebo el vino
de encontrarte justo ahí enmedio del camino…

Gloria al cielo encontrarte ahora
llevarte mi soledad
y coencidir en mi destino
en el mismo destino…

Epaleeeee !!!

Bendita la luz,
Bendita la luz de tu mirada,
bendita la luz,
bendita la luz de tu mirada desde el alma…

Bendita mirada
bendita mirada desde el alma,
bendita mirada desde el alma,

Tu mirada bendita,
bendita, tu mirada
y bendita tú alma y tu luz…

Tu mirada, oh! oh!
es tan bendita tu luz
amor, amor

Bendito el reloj y
bendito el lugar,
benditos tus besos cerquita del mar

tú mirada, amor, amor
que bendita tu mirada amor…

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Si un día miráramos atrás
y quisiéramos recordar aquellos instantes
que murieron con la brisa de la tarde
habría en cada uno de ellos
una lágrima, una sonrisa marchita
Y diríamos: "Te amo"
como la primera vez que la luna nos vió soñar
aunque sonara ya vacío, como nuestras almas al atardecer
entonces, fingiríamos una caricia, un abrazo...
Entonces, vendría la noche...
y con ella, la sensación de no tenerte
aunque estés precisamente a mi lado, viendo al cielo negro
tachonado de brillantes y pequeños luceros...

miércoles, enero 03, 2007

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"-¡Ay señor! -dijo la sobrina. Bien los que puede vuestra merced mandar quemar, como a los demás; porque no sería mucho que, habiendo sanado mi señor tío de la enfermedad caballeresca, leyendo éstos se le antojase de hacerse pastor y andarse por los bosques y prados cantando y tañendo, y lo que sería peor, hacerse poeta, que, según dicen, es enfermedad incurable y pegadiza."


Capítulo VI, El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de La Mancha.


¿Y qué son los poetas? ¿Seres de otro planeta? ¿Idealistas al extremo? ¿Locos? ¿O tan sólo enamorados de la luna? Durante siglos la humanidad ha cavilado acerca del origen de éstos, los llamados en algún tiempo trovadores, bardos, juglares, etc. Los que al ver una puesta de sol, una luna llena en medio del desierto firmamento, sacan a jugar a sus mascotas, las palabras, o quizás ellas mismas sacan al poeta para ponerlo entre la realidad y la fantasía, para tejer una historia irreal, en un estado casi onírico y frenético, donde los planos se separan los unos de los otros, y al final, abrazan al corazón del loco que las escribe, dándole un pequeño sorbo del elíxir de los dioses. Un escritor, dirían unos, pero para mí el poeta es un pequeño suspiro en un mar de tempestades, donde las emociones simplemente arrullan al que las experimenta en un ligero éxtasis, un estado próximo a la muerte.

En Noches Como Ésta


El corazón habla, y las estrellas escuchan
habla a tu oído, y tu silencio me contesta
en las noches como ésta, cuando la playa era nuestro teatro
las olas de la mar eran como los aplausos de un público satisfecho
nuestros suspiros, como vítores de júbilo
perdidos en la extensión de la tierra misma
tu mirada a la luz de la luna
puerta entre la realidad y mi propia locura
donde simplemente me perdía
en noches como ésta, fue tu cuerpo mi templo
y tus besos, el incienso que ofrecí al amor en tributo
amada, amada mía, mariposa de papel
mágico ser, fuego y cristal, en las desoladas praderas de mi mente
En noches como ésta, fuiste mi refugio
mi sombra, mi luz en la noche más oscura
la sombra de mi sombra, el eco de mi voz...
mi musa perfecta, la que se escondía entre las sombras
En noches como ésta, las demás palidecen
y los besos que me robaste me queman la piel
porque el pergamino celeste fue testigo
mudo confidente, cómplice inocente
del ocaso de nuestro amor.









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Y bueh, la primera entrada del año. Hubiese querido hacerla durante la víspera de Año Nuevo pero simplemente no podía. No, no fue por las visitas, sino que como siempre, cuando un año acaba y otro comienza se me forma un nudo en la garganta y un remolino en la mente, ideas, sueños, deseos, cosas bonitas y otras tonterías que siempre se nos ocurren cuando simbólicamente se muere una parte de nosotros para que solamente las memorias nos queden, y otra más nace, para seguir el ciclo interminable de la vida hasta que un día simplemente dejemos de respirar.

Y como decía, una etapa comienza. En mi caso particular, la vida universitaria, el Alma máter y los semestres, el álgebra (muy para mi desgracia), un montón de caras nuevas y pocas amistades, quizá ninguna, además de una ligera oportunidad para dar a conocer este pasatiempo de las letras, los versos y las charlas perpetuas con la soledad y los corazones apesarados en las noches sin luna, admirando a las estrellas en su diálogo con el alma del poeta.
Y atrás quedaron los días solitarios, acompañados de un cuaderno desgastado y muchos suspiros entrecortados por lágrimas de amargura, las tardes vacías, el olor a resentimiento que rodeaba mi alcoba, las cartas manchadas y amarillentas, todo quedó atrás.

Y bueh, para salir un poco del tema, pues hay un tópico que siempre me ha llamado la atención: La Santería o Vudú, como sabemos, procedente del África. Por estos rumbos es muy popular y pues, lástimosamente la gente despilfarra el dinero en esas tonterías. Hace varios días estuve cerca de un puesto de venta de productos "esotéricos" y botánicos, y entonces aparece una señora con una lista de "encargos" con los cuales se podría resolver el problema que tenía, y para solucionarlo se llevó aproximadamente 10 objetos, entre jabones, "baños", lociones, velas, agua florida y otras cosas. No pude evitar una risa irónica cuando escuché a la señora preguntar por un jabón que hace que el dinero rinda, porque siempre se va tan rápido como viene. Me hubiera gustado decirle: Si quiere que el dinero le rinda no lo bote comprando toda esta mentira, abra los ojos y piense. Siempre he sido incrédulo y escéptico, especialmente con estos menesteres de los espíritus y cosas así, más que todo pienso que para que una persona busque refugio en "San Simón", "La Santa Muerte", y una innumerable cantidad de "Orishas" y "Árcangeles" tiene que tener muy poca autoestima y seguridad en si mismo. Pero esa es otra historia.

Por ahora nada más vierto mis opiniones respecto a ese tema. Investigaré más a fondo a ver que patrañas salen a la luz.